lunes, 16 de abril de 2018

Vinoteca Bernardina








Locales con una decoración cuidada hasta el mínimo detalle y gusto yo diría que pocos en San Sebastián.


Hasta diría que me encantaría una casa con unos txokos con tanta personalidad como el que hoy os presento, "La Bernardina".








No me diréis que no es precioso...









Situado en el barrio del Antiguo, cerca de la playa de la Ondarreta y en un entorno un tanto V.I.P encontramos un pequeño bar-restaurante se ha sabido llevarse la clientela de los alrededores y de los que no lo son tanto por su trato acogedor y cercano.












Apostando por la calidad y la exclusividad en el bar con productos "Joselito". Con vinos elegidos meticulosamente y unos pintxos originales incluso con la carta que va adaptándose cada temporada haciendo que cada plato sea creativo y divertido para que merezca la pena la visita.





                                                                                        Fuente Foto Instagram





Una reserva previa para que no nos quedemos sin sitio y disfrutar de sus propuestas ya que están bastante solicitados... :)











Un aperitivo en la terraza para ir abriendo boca y empezamos...













 Steak Tartar



 Arroz con Verduras y Rape



 Arroz Trufado



Tarta de Queso "Bernardina"





Sin duda una comida hecha con cariño, bien presentada y con sabores muy marcados lo hacen diferente.


No dejéis de visitarlo si andáis cerca...






lunes, 12 de marzo de 2018

El Astelena 1997 de Ander González










Renovado desde hacía un tiempo, tenía una visita pendiente al nuevo Astelena.

Y un viernes noche sin nada especial que celebrar era la perfecta excusa para una buena cena y una larga conversación.








El televisivo cocinero Ander González, gran conocedor de la cocina vasca heredó la sabiduría de su aita Alfonso y la disciplina de la escuela Luis Irizar que le dieron caña hasta bordar unos platazos de producto que actualmente presenta en la carta de su restaurante.








Más de 20 años al frente de los fogones dan un resultado impecable en cada plato en un ambiente luminoso, relajado e íntimo con unos reservado muy chulos a tener en cuenta para próximos encuentros familiares o con amigos.



La cocina tradicional vasca con el toque moderno de Ander quedan reflejados en cada plato de una forma exquisita y de ello dan fe el equipo joven del que esta rodeado tanto en la cocina como en la sala.




 Crema Ligera de Calabaza como Aperitivo



 Media Ración del famoso Pastel de Merluza Astelena



 Corazones de Viera a la Plancha sobre Crema de Patata Fina y Sal Ahumada



 Rape Rebozado con Patatas Panadera, Piquillos y Mahonesa de Ajo



 Media Ración de Paletilla de Cordero Lechal Asada



 Tiramisú en Vaso



Torrija Caramelizada con Helado





Espero no haberos dado mucha hambre pero sí una buena idea para vuestra próxima comida/cena entre amigos. 



¡Hasta pronto!






miércoles, 17 de enero de 2018

Rita








Tengo para presentaros el que seguramente sea uno de los descubrimientos gastronómicos de la ciudad de los últimos meses: RITA.


Es sin duda lo que necesitaba el barrio de Egia para seguir revalorizándose, con Tabakalera, el Daba daba, The Loaf, la farándula y un restaurante en condiciones era lo que se necesitaba para que el barrio empezase a ser el más alternativo de la ciudad.















Elegante y acogedor aunque con un toque informal, su Chef Ismael Iglesias se curra como nadie unos platazos de productos de calidad muy bien tratados con una vajilla y presentaciones que no dejan indiferente.








Una carta de vinos algo arriesgada pero con la seguridad de que casan estupendamente con su atrevimiento el los fogones.



                            www.facebook.com/ritabyismaeliglesias




Cuando las cosas se quieren hacer bien y hay ganas se nota, por eso se disfrutan platos como estos.




Raíces y Tubérculos con Romescu y Ali-Oli




 Alcachofas Fritas con Parmentiere de Patata y Ajo Blanco Malagueño




Habitas Salteadas con Cigalas al Vapor de Shake y Consomé de Cebolla




Kokotxas Rebozadas




Mini Verduritas a la Parrilla




 Canelón de Pato con Bechamel de Trufa y su Jugo




 Remolacha con Gelatina de Yuzu, Helado de Limón de Sicilia y su Merengue




Torrija Casera Caramelizada con Helado de Vainilla






Espero que os animéis a probarlo porque merece la pena.








miércoles, 29 de noviembre de 2017

Paris je t' aime




Irte unos días de vacaciones a una capital europea siempre es una gozada básicamente porque sabes que te vas a dedicar a pasear, ver museos, catedrales y sobre todo absorber cultura. Además de tener una mayor variedad gastronómica a tus disposición.

Es el caso de París, aunque ya lo había visitado hacía unos 4 años realmente me apetecía volverlo a patear pero de una forma mucho más tranquila que la vez anterior, con lo que 1 semana entera dio para mucho.

Un poco de organización y unas horitas de internet previas al viaje fueron suficientes para hacerme a la idea de todo lo quería y comprimirlo en solo 7 días, que París es mucho París.








Empecé las vacaciones dando un paseo por las "cercanías" del hotel. Decidí dar una vuelta por e Museo Pompidou y con solo ver la cola que había para entrar se me quitaron las ganar de ver la exposiciones que había. Otra vez será...

Explorar las calles de alrededor y terminar tomándome un café en uno de los clásicos de París, Café De Flore. Con sus típicas mesitas redondas, sus vitrinas llenas de pasteles con  una pinta deliciosa y camareros con chaleco y pajarita, igual que hace 100 años.








Algo de ocio y esparcimiento también esta bien, que París no solo tiene museos y monumentos. Si algo tiene Francia a destacar son sus carreras de caballos, y aquí una es una aficionada...

Por fechas, horarios y cercanía el que más convenía era el hipódromo de Auteuil, así que una vez puesto Google Maps en marcha allá que me fui. 








Lo bueno de las carreras de caballo en Francia es que las hacen muy pronto, con lo que te queda toda la tarde para aprovechar y turistear un poco.








La Catedral de Notre Dame y Montmartre con sus increíbles vistas sobre la cuidad de París fueron mis siguientes visitas.












Si había algo que realmente quería hacer durante estos días era comer en auténticas Braserías francesas, nada de restaurantes de alta cocina ni estrellas michelín. Lo tenía claro, era lo que me apetecía, auténtica cocina clásica francesa.


Y clásica cocina francesa era la que me ofrecía Bofinger. Un Brasería que data del año 1864 con una excelente comida, servicio y presentaciones cuidadas. Con la decoración y el espíritu de antaño que se respiraba me hizo pasar una noche mu agradable.








¡Increíble la sopa de cebolla con queso gratinado!








El Chucrut, la especialidad de Bofinger y una deliciosa lubina a la mantequilla.



A la mañana siguiente tocaba excursión a Versalles. A unos 20 kilómetros de la cuidad tenemos unos de los Palacios más imponentes que he conocido y que sin duda había que visitar.


Los jardines infinitos y cuidados al detalle.








A nuestra vuelta nos esperaba el primer museo de nuestra ruta y con algo de prisa la verdad, ya que en Francia todo cierra relativamente pronto, y esa hora son las 6 p.m.

Así que decidí ver uno pequeñito, el recién inaugurado museo Yves Saint Laurent por el que tenía bastante curiosidad y no decepciono para nada.




 



Su despacho, su escritorio tal cual lo tenía con sus libros, telas de muestra, álbumes y hasta su cenicero.








¿Y qué es un viaje a París sin la foto de la Torre Eiffel desde Trocadero?








No has ido allí si no vuelves con esta foto.


Y sin invertir unas cuantas horas en el MUSEO por excelencia, LOUVRE.








Si algo he aprendido en mis viajes a lo largo de los años es que para ver un museo tranquila tienes que madrugar y hacer cola, de lo contrario te puedes encontrar con más de 1 hora para entrar y aburrida antes de empezar.




 



Nada más abrir fui directa a verla a ella, "La Gioconda", tan impresionante verla de tan ¿cerca?








Para justo después cogerme el txoko justo delante de la "Victoria de Samotracia" y estudiar un poco el mapa y sus salas.



Más de 3 horas después terminé la visita y me fui directa al Mercado de los Niños Rojos, que aunque no es muy grande lo disfruté viendo todo el producto y comiendo en su puesto de comida marroquí.








Cous cous con un poco de todo y lista, había que llenar la tripa que a la tarde-noche nos esperaba partido de futbol del equipo local, el París Saint Germain.








Solo deciros que me lo pase como una enana, desde mi asiento junto a los ultras y el bombo me la pase cantando y animando al equipo. Menos mal que no me gusta el fútbol...








¡Una experiencia sin duda para repetir!



El siguiente día también me lo tome como cultural, pero a capricho. Desayunar en la torre más alta de París y disfrutar de sus vistas es todo un lujo al alcance de cualquiera.








¿Merece la pena o no desayunar en Montparnasse?








El Museo de Orsay era otro a visitar. Después de esperar el rato correspondiente para entrar y algo menos de tiempo para verlo que con el Louvre disfruté de obras de arte de como estas:








Van Gogh, Sorolla, Renoir, Manet, Cézanne, Monet, Degas, Gauguin... todos estaban ahí.


El museo es una antigua estación de tren que conserva todo su encanto con un enorme reloj presidiendo la entrada.








En mi último día no podía faltar tiempo para hacer algunas compras por los Campos Eliseos y ver sus tiendas prohibitivas para muchos, pero nos faltaba unos de los platos fuertes, cenar en el Café más antiguo de París. 


Un lugar con mucha historia puesto que desde 1686 políticos, escritores y todo tipo de intelectuales de la época se juntaban para arreglar el mundo.








Yo esa noche noche arreglé el mundo a mi manera ;)


Un placer conocerlo y poner de esta forma un broche final a unas estupendas vacaciones.


à bientôt!